El «Cuco» Ziganda pone cordura en la Euskal Herriko Txapelketa

Aketza Villanueva
por Aketza Villanueva publicado en Athletic Club Deportivo Alavés

Lo visto ayer en la Euskal Kopa fue bochornoso. Sobró dureza en el juego y muchas actitudes pudieron evitarse. Ziganda salva la cara.

Mal arranca la Euskal Herriko Txapelketa. Encuentro entre el Athletic y Alavés en Lasesarre (Barakaldo) que acabó en 2-2 y sin campeón. En un partido lleno de disputas y entradas duras, el árbitro se vio sobrepasado, aunque los jugadores tampoco ayudaron demasiado.

Todo explotó en el minuto 88. Una dura entrada de Romero sobre Saborit provocó que el jugador del Athletic se revolviese y se formase una tangana. No fue a mayores, no hubo agresiones, y enseguida hubo paz, pero el colegiado Daniel Palencia Caballero se fue a vestuarios con sus dos jueces de línea. Y tal como se fue, no regresó. Ninguna explicación a jugadores ni técnicos. Seguramente fue la gota que colmó el vaso, pero siendo el minuto que era y viendo cómo fue el amago de tangana, dejar sin trofeo a ambos y marcharse así fue poco profesional.

Porque poco se le podría haber dicho al árbitro si se hubiese marchado antes, tal y como comentó Ziganda, el único que puso algo de sentido común entre los implicados: «al principio ha tenido un motivo que… en un partido amistoso… sí que se podía haber ido, la verdad. En la otra ha parecido que todavía le duraba la anterior. Estaba demasiado afectado, yo creo. En la primera acción sí se podía haber ido, porque no estamos para estas cosas«. La acción a la que se refiese el técnico del Athletic fue la expulsión de Alexis Ruano, central del Alavés, que tras ver la roja «tocó» de forma despectiva la cara a Palencia Caballero antes de irse a vestuarios.

Ni los jugadores ayudaron (Bóveda lo reconoció después: «probablemente podríamos haber echado una mano en algunas situaciones al árbitro viendo que estaba pasando dificultades«), ni el árbitro supo controlar la situación, ni siquiera se evitaron incidentes entre la afición. A pesar del buen ambiente general, aficionados del grupo ‘Iraultza 1921’ lanzaron una bengala al interior de las taquillas porque se les denegó el paso de los palos de las banderas. Reacción poco lógica en los años en los que estamos, por decirlo sin echar más leña al fuego.

Se redondea la batalla con el comunicado de Euskal Herria Kirola, organizador del torneo, en el que tira balones fuera, hace como si no hubiese pasado nada y echa al árbitro a pies de los caballos. Nosotros preferimos quedarnos con la sinceridad del «Cuco».

Foto: www.athletic-club.eus

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