Verde hace justicia entre pucelanos y periquitos (1-1)




Empate entre dos de los equipos más en forma de LaLiga, Real Valladolid y RCD Espanyol. Los vallisoletanos empataron sobre la hora.

CRÓNICA OFICIAL | Real Valladolid

El Real Valladolid y el R.C.D. Espanyol empataron este viernes a todo en el Estadio José Zorrilla. En el marcador, con un gol (golazo) para cada uno, y en el juego, con una parte para cada equipo.

El R.C.D. Espanyol fue mejor que el Real Valladolid en la primera mitad y se fue al descanso con ventaja. Las constantes imprecisiones en el pase y un equipo más partido de lo habitual lastraron el juego de un Pucela que se vio superado por el conjunto catalán en los primeros 45 minutos.

De esa superioridad periquita en la primera parte, su producción fue un golazo de Borja Iglesias, que aprovechó una mala entrega para armar el cañón de su pierna derecha y enviar un proyectil absolutamente imparable para Masip. El jugador gallego, que está jugando en Primera al mismo nivel sensacional que lo hizo la pasada campaña en Segunda, volvió a machacar al Real Valladolid. El año pasado azotó al Pucela con cinco goles y este viernes siguió su racha.

Hernán Pérez tuvo una gran ocasión para poner el 0-2, pero esta vez a su cabezazo, con marchamo de gol, sí pudo responder Jordi Masip, que ejecutó la parada de la noche.

En la segunda mitad, el Real Valladolid salió como un torbellino. Buscó el empate a base de corazón y el Espanyol no pudo parar ese empuje de casta. Intentó dar la puntilla en algún contraataque, pero sin pegada.

Y la producción del Real Valladolid fue la misma del Espanyol. Tuvo una ocasión clarísima en una gran jugada que culminó con un disparo alto de Rubén Alcaraz con todo a favor para batir a Diego López y se sacó un golazo de la chistera italiana de Daniele Verde.

Cuando el partido ya había entrado en el descuento, Verde fue el encargado de poner justicia con otro golazo, esta vez de falta. Una falta central, lejana, que Verde ejecutó con una folha seca del mejor estilo brasileño. El esférico cogió mucha velocidad y describió una parábola que confundió a Diego López. El arquero dio un paso para buscar el balón y cuando quiso reaccionar, ya había caído como un obús en su portería.

Al final, 1-1. Como diría el clásico, un empate justo.

Fuente y Foto: www.realvalladolid.es

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